8. Discusión

Discusión


En la presente investigación se logró Identificar las percepciones más significativas de las participantes, que ocurren durante y después de que suena la alerta sísmica y de los recuerdos acerca de su experiencia durante el sismo del 19 de septiembre de 2017, y que están relacionadas con trastornos por estrés. Del mismo modo, pudimos conocer las estrategias de las dos mujeres que participaron en nuestro estudio, para enfrentarse a la alerta sísmica en los aspectos conductual y cognitivo. 

  

Las participantes informaron haber experimentado un impacto psicológico considerable después de haber vivido el sismo del 19 de septiembre de 2017. Algunos de los síntomas presentados posteriores a ese evento, aún causan impacto en una de ellas cuando escucha la alerta sísmica, pues le recuerda lo vivido. Por ello, se puede afirmar que esta participante pudiera presentar síntomas de estrés postraumático. Esto es congruente con lo mencionado por Cernuda (2012), quien refiere que el trastorno de estrés postraumático, depresión o el sufrimiento emocional son las patologías más frecuentemente asociadas a estos eventos traumáticos. 

  

Vivir la experiencia de escuchar la alerta sísmica para las participantes del estudio después del sismo de del 19 de septiembre del 2017 es un impacto que causa severa ansiedad, la cual vuelven a experimentar en niveles diferentes cuando suenan las alarmas sísmicas bien sea por simulacros o por sismos que vuelven a presentarse en la Ciudad de México. Esto coincide con lo mencionado por Gaborit (2006) al destacar que los traumas tienen las siguientes características: son de gran intensidad, imprevisibles, infrecuentes y cambian en duración de agudos a crónicos, además puede impactar tan solo a una persona o a comunidades enteras como es el caso en los terremotos. 

  

Uno de los factores que afectan en gran medida a las personas que viven un terremoto o sismo es la impredecibilidad, que causa un sentimiento de indefensión (Seligman, 1975 citado por Gaborit, 2006). Las participantes en nuestro estudio manifiestan que cuando escuchan la alerta sísmica aumenta su incertidumbre sobre la seguridad de sus hijos y experimentan confusión sobre lo que deben hacer si sucede el sismo. Una de las participantes refirió que su rutina de sueño se vio modificada después de escuchar la alerta sísmica. Con respecto a lo anterior, el mismo autor menciona que esta incertidumbre cognitiva causa que las personas no sepan qué hacer cuando sucede el evento. 

  

Los resultados de nuestro estudio, en cuanto a las sensaciones de temblor corporal, descrito por una de las participantes como si siguiera, y trastornos del sueño también fueron reportados en el estudio de Palomares y Campos (2018). 

 

En este estudio también se encontró que las participantes mantienen una perspectiva positiva sobre los beneficios de la atención psicológica que se pueda recibir para aminorar su malestar emocional y psicológico, no solo con respecto a la alerta sísmica sino también sobre otros problemas relacionados con otros aspectos de su vida. 

 

Partiendo de estas opiniones emitidas por las entrevistadas y conociendo como experimentan la ansiedad ante el sonido de la alerta sismica, pudimos concluir que es necesario realizar programas de prevención e intervención donde los psicologos clinicos tendriamos una función muy importante al explicar a las personas cómo desarrollar maneras más adaptativas para responder ante la alerta sísmica y, de esta manera, poder ser más funcionales para reaccionar cognitivamente de una manera intensa y rapida para salvaguardar su vida, llevando a cabo conductas donde de forma automatica se pongan a salvo a ellos mismos y a sus familiares.  

 

En nuestro estudio se pudo comprobar la hipótesis de que después de haber vivido el sismo del 19S de 2017, las personas entrevistadas presentan síntomas relacionados con trastornos por estrés agudo y en una de las participantes, a través de su narrativa, se pudieron apreciar síntomas relacionados con estrés postraumático, que se manifiestan ante el sonido de la alerta sísmica. 

 

Con base en los resultados de nuestro estudio, se corroboró la importancia de conocer la experiencia de las personas que vivieron el sismo del 19 de septiembre de 2017 y reconocer a través de su narrativa, las emociones, percepciones y sentimientos que se detonan cuando escuchan la alerta sísmica. Si bien las participantes no sufrieron pérdidas materiales o personales, sus percepciones cuando escuchan la alerta sísmica detonan recuerdos acerca de lo vivido durante el sismo. 

 

Al respecto de lo anterior, y manifestado por ambas entrevistadas, platicar acerca de lo vivido y del cúmulo de emociones que sobrevinieron ante el suceso y ante la alerta, les ayuda a asimilar de mejor manera la situación vivida, sentirse escuchadas y sobre todo, normalizar el hecho de sentirse angustiadas ante la posibilidad de que vuelva a ocurrir un sismo. 

 

Para otros estudios sería interesante incluir en la muestra participantes de sexo masculino, para poder comparar si las percepciones e implicaciones psicológicas de escuchar la alerta sísmica, así como las estrategias conductuales y cognitivas de afrontamiento pueden estar influidas por la variable de sexo. 

 

No hay muchas investigaciones cualitativas que estén enfocadas en estudiar las consecuencias o efectos relacionados con la alerta sísmica, y se cree conveniente y necesario realizar estudios que permitan conocer más sobre el tema, debido a que  especialmente la Ciudad de México y estados aledaños, pertenecen a una zona sísmica y sus habitantes están expuestos a estos eventos, por lo que más estudios de este tipo pueden ayudar a crear programas de atención psicológica para atender a los afectados por estos eventos traumáticos especialmente cuando suena la alerta sísmica. 

 

También sería conveniente realizar investigaciones de tipo mixto, ya que, si este estudio nos permitió conocer las impresiones y experiencias de las participantes ante el sonido de la alerta sísmica, la implementación de un instrumento cuantitativo ayudaría a determinar y evaluar la gravedad de los trastornos de estrés agudo o TEPT ante esta situación que las personas viven constantemente en la CDMX. 

 

Después de una catástrofe natural, los sobrevivientes están expuestos a mirar escenas de personas que sufren, de edificios colapsados, etc., por lo que es posible que dichas imágenes reales puedan impactar la salud mental de dicha población. Dicho esto, una propuesta para futuras investigaciones podría ser evaluar el impacto de los medios de comunicación al trasmitir tales imágenes después de los desastres naturales, pues como lo menciona Palomares y Campos (2018) se ha encontrado que el mirar la televisión en los primeros días del desastre aumenta el miedo anticipatorio a los sismos, lo cual se puede deber a un análisis del peligro que representa, esto hace referencia a lo que compartió una participante ante la noticia del huracán Otis y que afectó el sistema de alertas sísmicas, expresando que tiene temor de que esta no suene en caso de que ocurra un sismo. 

 

Una de las limitaciones de este estudio fue la poca experiencia de las investigadoras en la realización de investigación de tipo cualitativo, tanto en el establecimiento de las categorías de análisis como en la codificación e interpretación de la narrativa de las participantes, lo cual puede afectar la confiabilidad de los resultados.  

 

Adicionalmente, no se contó con la opinión de otros investigadores para llevar a cabo la triangulación de los resultados, por lo cual también se ve afectado el rigor metodológico o confiabilidad. Otra de las limitaciones de nuestro estudio fue que las personas entrevistadas viven en CDMX y no se conoció como viven la experiencia ante la alerta sísmica, personas que residen en otras zonas conurbadas o que tuvieron pérdidas materiales, físicas o que perdieron personas allegadas. 

 

Estas limitaciones pueden subsanarse mediante el involucramiento de personas cercanas a las participantes para corroborar y verificar lo mencionado durante la entrevista y con futuros estudios que incluyan en la muestra personas con las características antes mencionadas dentro de las limitaciones. 

 

Las fortalezas de nuestro estudio fueron que se logró crear un ambiente de confianza con las entrevistadas, para que pudieran compartir sus experiencias de manera amplia, detallada, incluso reviviendo algunas de sus emociones. Esta particularidad se logró debido a que como equipo de investigación nos coordinamos y organizamos de manera óptima, lo que se vio reflejado en el trabajo, tanto de gabinete como durante las entrevistas.

 

Igualmente, se visibilizó un problema de estrés agudo o incluso TEPT que viven muchas personas ante el sonido de la alerta sísmica y que ha permanecido oculto porque lo han normalizado al asumir que el sentir miedo cuando se escucha la alarma es una reacción lógica, y por lo tanto no buscan atención psicológica para atender el gran malestar emocional producto del estrés agudo, lo cual deriva en una grave afectación a su calidad de vida. 

 

Finalmente, otra fortaleza de este estudio es que pone de manifiesto la importancia del papel que tiene la psicología clínica ante este tipo de situaciones, especialmente, porque como se ha mencionado a lo largo de esta investigación, vivimos en una zona altamente sísmica y se llevan a cabo simulacros donde se usa la alarma sísmica provocando diferentes tipos de reacciones en sus habitantes, y lejos de que ésta alarma pueda afectar de manera negativa, intervenciones desde esta área puede beneficiar para que las personas puedan responder de forma más adaptativa y eficaz ante situaciones reales.

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